
Hace 15 primaveras Dios
me regaló la vida.
Inolvidable, única, y tan
mágica como soñé, mis
quince primaveras celebraré.
A ti por ser tan especial, te
quiero invitar a ser parte de
una noche mágica y especial.
Deléitate en el señor, y él
concederá los deseos
de tu corazón.
– Salmo 37:4
